El mármol o roca marmórea Ámbar, es una caliza compacta de grano fino de gran dureza y resistencia al desgaste, que puede obtener brillo o pulido como cualquier mármol, además de otros muchos acabados. Su tonalidad ocre-amarillenta con ciertas zonas anaranjadas ocasionales y eventuales vetas rojizas delgadas de poco recorrido, aporta luminosidad y elegancia a cualquier espacio. Su aspecto natural, cálido y acogedor lo convierte en una opción versátil, ideal tanto para interiores como exteriores. Además, ofrece una fácil integración en distintos estilos arquitectónicos, desde los más clásicos hasta los más contemporáneos. Su alto grado de resistencia al desgaste y a la flexión lo hacen ideal para pavimentación exterior en zonas de alto tránsito y su elevada resistencia al hielo, lo capacitan como excelente material para revestimiento de fachadas y suelos exteriores en zonas y países de climas fríos. El resultado es una piedra que combina belleza, funcionalidad y atemporalidad, elevando la calidad estética de cualquier proyecto. No en vano, prestigiosos arquitectos como Frank Gehry, han contado con este material para proyectos de gran envergadura a nivel internacional, tales como el Memorial Eisenhower en Washington D.C. o el Museo Guggenheim de Bilbao entre otros, y numerosas fachadas y pavimentaciones exteriores, como por ejemplo las del centro histórico de Málaga, cuentan con el mismo como piedra principal.
Acabados y usos:
Disponibilidad: